Ahora en muchas casas…

… están pasando cositas como éstas:

Tu madre te ha dicho ya: “Ai, qué ‘pesá’ estás con tanta llamada, coño, si estoy bien…, déjame ya tranquila que tengo que ver la novela, venga, hasta luego”. “La novela” es esa de turcos buenorros, que está mi madre y todas su amigas pidiendo al Imserso que el siguiente «finde» largo sea en Estambul (y yo voy a ir con ellas, por cierto).
Cómo están los turcos, madre mía.

Las cajas de fotos antiguas son el new “vais a flipar con mi vida”, o lo que es lo mismo: “Instagram, voy pa´llá, os vais a cagar” porque esas cajas son una fuente de tortura casi inagotable…

En algunas familias (ahora ya algunas ex familias 😉) ya ha habido discusiones GRAVES por ver quien SÍ baja la basura o va al super. Anda que no, con lo que jodía…
Por no hablar de los turnos de paseo del perro.

Algunas personas INTELIGENTES, como saben que si se acaban, se acaban y la espera para la próxima incursión al super se hace muy larga, se aseguran de tener las chuches bien escondidas.
A ver, que igual parece que son adultos con sentido común que intentan que los críos no se coman en media hora toda la bolsa de ladrillitos “pica mix”.
LAS CHUCHES SE ESCONDEN para consumo propio, que críos ni críos.

  • Mama, ¿y las chuches?
  • …….. ¿Qué chuches?


La frase que se repite en mi mente, mientras procedo a realizar algún que otro reto chorras tipo “haz el pino y mientras toca las palmas”, ha sido: “no te vayas a romper la cabeza por gilipollas, que al hospital no vamos”…
Que es lo mismo que piensan TOOOOOOODAS las madres del mundo cada vez que ven a su hijo pegar saltos en el sofá (bueno, ellas piensan: “no te vayas a romper la cabeza, chiqui, porque con el día los días que me estás dando te remato yo misma”).

Por cierto, YA VALE de retos, POR FAVOR. Leed un libro (el mío, por ejemplo, jajajaja).

A todos aquellos manitas que aprovechan estos días para arreglar “loquesea”… , cabrones, no lo hagáis tan temprano por la mañana, ni a la hora de la siesta, bueno, ni tan a menudo, ni tan tarde…. Jodeeeeer, que alguien esconda los taladros…

Si me creo cómo está entrenando la gente estos días, el futuro de los gimnasios, boxes y demás centros deportivos, se va a la “merrrde”… que del encierro hay gente que va a salir mejor de lo que entró. Como dice Susi Caramelo, no aprovechéis para hincharos a hacer deporte y poneros más pibones aún, no jodáis. Un poco de solidaridad.

Hay gente colgada (como yo) que llevamos el encierro muy bien y estamos pensado que debería haber POR LEY una cuarentena así de 2 ó 3 semanitas al año. La cabrona de la Pataki también parece que la lleva bien, con su marido, nos ha “jodío”… Nos lo podría prestar para combinarlo con la cuarentena por ley, digo yo.

Seguimos contemplando admiradas (y admirados, porque este fenómeno no tiene sexo) el milagro de la resurrección de antiguos amantes, folla-amigos, “ninosllegamosaconocerjamás” y demás personajillos sin clasificar que reaparecen en nuestras vidas de la forma más natural. Vamos, como si hubiéramos hablado ayer en vez de en el origen de los tiempos…
Una cosita os digo: “irse atomarpolculo”…

Y en las casas donde hay niños pequeños… (Por cierto, gracias Universo, mis hijos ya pasaron esa etapa, gracias, gracias, gracias, gracias…).
Prosigo, en esas casas, donde ahora los padres pasan el día buscando ideas en la “internete” para entretener a las fieras y…

se disfrazan,
pintan,
juegan a las montañas rusas con el cesto de la ropa,
y al escondite,
ven películas juntos (muchas),
cocinan pasteles y hornean galletas,
hacen manualidades,
se pintan todos las uñas,
hacen ejercicio todos juntos,
no hay horarios ni prisas,
las normas se han relajado

y todo es maravillooooooso (para los niños)

y maravilloso pero AGOTADOR (para los padres)…

…En esas casas…

¿habéis pensado en cómo les vais a explicar a los niños que su futuro va a volver a ser estar “encerrados” en el cole?
Porque pobrecitos, va a haber que llevarlos hasta el culo de tila (porque Valium no se les puede dar, ¿no?)

Hablando de Valium… Eso es lo que yo necesito cuando tengo que ayudar con los deberes… Porque la frase: «bueno, yo te lo explico, pero es que yo lo sé hacer de otra manera» es el inicio de una batalla dialéctica con final dramático… Porque se lo tienes que explicar cómo se lo explica su profe, no como tú lo sabes… Nunca acaba bien, os lo juro. Misión imposibol.

Hay casas que están como un quirófano (de limpias) y casas que, como total, no va a venir nadie, da miedo entrar. ¿Cuál es la vuestra?

Hay gatos necesitando apoyo psicológico y su propio espacio, hasta los cojones ya de la gente esta que ahora “nosequéleshadao” y no salen.

¿Y qué me decís de las lavadoras?… Qué lavadoras más tristes se ponen en etapa de confinamiento… Ni un top, ni un pantalón mono, ni un vestidito sexy… joder, que to`van a ser “chandails”, camisetas zarrapastrosas y calcetines. Qué bajón…
Mañana en mi salida semanal al super me voy a pintar, que se me está olvidando, hasta rimmel me voy a poner. A lo loco.
Por cierto, la ropa del armario empieza a pensar que te has muerto.

Cejas, bigotes, ingles, piernas, canas… ahí lo dejo. Lo de “supervivientes” va a ser una gilipollez comparada con las pelambreras salvajes que nos empiezan a adornar. Si querías “rediseñarte” las cejas, este es tu momento.

Yo me pregunto qué pensarán los perros con lo de los aplausos, gritos y algunos petardos a las 20h. No teníamos bastante con el fútbol y San Juan…

Estás hasta el coño las narices de ir a la cocina buscando “nosequé”. Ya te lo digo yo. Buscas comida. Tres kilos de más llevas. NO VAYAS.

Te vas de una habitación a otra para “cambiar de aires”… Otro bajón como lo de las lavadoras, lo que yo te diga.

Algunos andamos medio agobiados porque la lista de series no se acaba nunca. Y nos está jodiendo el sueño. Que estoy todo el día en casa y me faltan horas, ¿”cómopuedeser”?

¿Y ese momento grandioso de las videollamadas?
¿Ese momentazo: “no podemos salir pero sí “videocenar” y “gintoniquear” cada una desde el sofá”?
OJO, con un requisito innegociable: “que os vistáis, en pijama NI DE COÑA”.

Y luego están las llamadas de trabajo… que, en mi caso, llamadme sensiblona, tienen un ingrediente inesperado: convertirnos a todos, casi sin importar nuestro cargo, en “papa”, “mama”, “nena” o “nene”, compañero de piso o dueño de gato. Y eso, me gusta por su parte humana. Porque me encantan los “te dejo que el niño está llorando”, los “luego seguimos que tengo que hacer la comida” o los “espera, que han llamado al timbre, ay, nada, nada, que ya ha abierto mi churri”…
… Acordaos de poner el micro en off para conversaciones en casa durante las llamadas, eso sí.
Y de que no se vea el pijama o que de cintura para abajo vas en ropa interior (cómo molan esas travesurillas, por favor).

¿Y a vosotros? ¿os pasan cosas así?
Voy a seguir observando y si hay más las añado en unos días, que esto es histérico históóóóóórico.

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